Quien es el Topiense?
Salí hace casi 17 años de mi pueblo, en 1987 para ser exacto, de la noche a la mañana decidí que mi destino estaba afuera de lo que por muchos años había sido mi mundo, de el lugar del cual había aprendido todo lo que hasta el momento sabia, de el lugar que aprendí a querer desde que nací, del lugar que me enseño a respetar, comprender y a valorar.
Antes de partir abrasé fuertemente a mi madre quien fue la que más sufrió por mi decisión, y me despedí de muy pocas personas. Mi padre no supo de mi partida hasta el día siguiente en que me marche, algunos días antes tuve una discusión con él y yo siendo tan solo un muchacho y rebelde no sentí el mas mínimo remordimiento al marcharme sin decirle.
En el trayecto hacia la salida, vi con tristeza muchas personas que hasta ese momento eran parte de mi mundo pero que nunca jamás volverían a pertenecer a el, lentamente nos fuimos retirando, casi subiendo al Puerto Blanco vi por ultima vez mi pueblo querido. Cuantas veces dibuje sus cerros, desde mi niñez sabia exactamente quien vivía en la mayoría de sus casas, y me sabia de memoria cada una de las piedras del cerro de la cruz ( la cual cuenta la vieja leyenda que la pusieron porque por las noches se paseaba el Diablo de cerro en cerro usando un cabello como liana). Antes de que mi pueblo desapareciera de mi vista alcanzamos a escuchar el pito de la peñoles. Las 4 de la tarde! Exclamo uno de los compañeros el famoso “Yoyo celis”, al volante iba Manuel Félix mejor conocido como el “Chomis”Quienes iban encomendados por el SINDICATO DE MINEROS para traer mercancía de la ciudad de Durango.
Por el camino nos encontramos a Julion Felix con su letrero en el tumba burros “No temas que solo judas temió”, después paso Alfredo Arreguin con el suyo que decía “Si judas temió porque yo no”, pasamos el único camión de ruta del pueblo con su piloto “Alonson”, mas adelante coincidimos en una parada con el camión del gas que venia de Tepehuanes.
Ya casi llegando a la ciudad de Durango el Yoyo bromeaba conmigo diciéndome “Cuado te vuelvas famoso no te olvides de mí” y después en tono mas serio, me deseo lo mejor y me hizo saber que él sentía que yo era una persona muy inteligente e iba a lograr algo en la vida. Horas después me dejaron en la terminal de autobuses no sin antes darme miles de recomendaciones sobre el viaje, esa era mi gente, la gente de mi pueblo era como una familia…. Como una gran familia.
Mi destino era Guadalajara donde permanecí por cerca de 6 meses para después emigrar a Los Estados Unidos, en mi travesía hacia Los Ángeles tuve que pasar una vez mas cerca del amor de mi vida “Topia” llegue a la ciudad de Culiacán para dejar una maleta con mi tía para que se la enviaran a mi madre, mi pobre madre que aun tenia la esperanza de que desistiera de irme y me arrepintiera tomando el primer avión de regreso, lo cual no sucedió y después ya en Los Ángeles me entere por medio de una de sus cartas que sufrió y lloro mucho al saber de mi decisión.
Hasta ese momento yo aun no comprendía que tan profundo estaba mi sentimiento por mi pueblo y no fue hasta casi un año después que empecé a añorar a mi gente y a extrañar la libertad de correr por los cerros y llanos sin que a nadie le importara, a suspirar y acostarme bajo un pino y oler aquella fragancia que emanaba fuertemente de sus hojas y que me daba tanta tranquilidad, a bañarme en los arroyos de agua fría y cristalina, a mojarme con la agua del cielo con aquellos tremendos aguaceros que nos dejaban todos empapados, a comprar un refresco con pan o suspiros de doña Julieta o los marranitos de doña Juana en alguna de las decenas de tienditas que había por todo el pueblo en las cuales teníamos línea de crédito, a sentirme orgulloso del único grupo musical local que existía en ese entonces “Los Acaxeé” a disfrutar de las noches de juegos en la cancha del pariam, a caminar por las calles desiertas de mi pueblo a las 3 de la mañana con la luna y miles de brillantes estrellas y un que otro perro de testigos, a no complicarme la vida teniendo que estar buscando entre cientos de canales de televisión porque solo teníamos 2 y los disfrutábamos en grande, a comerme una hamburguesa mexicana en la lonchería de Juan Sánchez, a sentarme un fin de semana en el restaurante de Pepon y saborear esos ricos burritos de deshebrada que no e vuelto a probar en mi vida, o aquellos sabrosos taquitos que preparaba Pelanchona en el restaurante de Argueta, o las sabrosas cenas que vendían en “El Taquito” o saborearme los riquísimos tacos de chanfaina que vendía “Gómez afuera de la Tienda mas concurrida de todo el pueblo “La Pantera”aunque no vendía mucho pero era punto de reunión de mucha gente, como olvidarme de los tacos de asada y adobada que vendían afuera del cine doña Angelita, y Doña Lola, para después entrar y recibir un pellizco o una quemada de cigarro de Don Fausto Solís al darle el boleto del Cine, y escuchar a todos aplaudir cuando El Santo se despachaba a las momias en la pantalla, que ya de tan vieja tenia varias rotadas y quemaduras de los cigarros que le aventaban los espectadores, a disfrutar de un rico mango, naranja, caña, o chirimoya de las que traían de lugares como El Pino o El Pie de La Cuesta o San Antonio y tantas otras cosas que nunca se van a borrar de mi mente.
Topia, cuantos extraños pisaron tu suelo y se quedaron enamorados de ti y de tu gente, mi padre fue uno de ellos, que aunque 50 años mas tarde salió de tus brazos, nunca te olvido y pensaba en ti hasta el día de su muerte, que orgulloso estoy de ti y cuantas veces e soñado contigo, cientos o tal vez miles! Por lo menos 5 días de la semana corro por tus llanos y platico con tu gente, veo a mi padre y a tantas otras personas que ya han muerto o que ya nunca volveré a ver, es un sentimiento tan maravilloso que algunas veces despierto llorando, conozco pocas personas que puedan sentir lo mismo que yo por su pueblo, y esas pocas personas también nacieron en Topia.
La vida me ha dado mucho y estoy agradecido, logre metas que para muchos parecen inalcanzables, obtuve un titulo de una de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos y una posición económica envidiable, el tiempo me dio la sabiduría de saber apreciar y comprender, tuve la dicha de disfrutar a mi padre reencontrándonos 5 años después de mi partida y decirle lo mucho que le amaba y le amo y le seguí visitando frecuentemente hasta el día de su muerte, aun tengo a mi madre que quiero con toda mi alma, mis hermanos y hermanas han sido parte muy importantes en lo que ahora tengo y en lo que soy, y mi esposa mis hijos, mi familia y mi pueblo son lo que mas quiero en esta vida.
Eddie Vega Moreno
Derechos Reservados Topiadurango.com